(Disculpandome por los horrores gramaticales propios de un aprendiz de escribidor)

domingo, 30 de abril de 2006

12 años

El primero de Mayo se cumplen doce años del fatal accidente de Ayrton Senna da Silva, para quienes consideramos al piloto brasileño como el mejor exponente de la Formula I es difícil olvidar su magistral manejo en lluvia, su capacidad de remontar posiciones cuando se encontraba retrasado, su profesionalismo en todas las fases de la competencia, su determinación para conseguir siempre el triunfo, su audacia y lucidez para aprovechar los errores y dudas de sus competidores, el espíritu de confraternidad con sus colegas pero sobretodo, la máxima velocidad que siempre le exige a su maquina.
Ayrton Senna, siempre presente.

martes, 11 de abril de 2006

Vivir la vida

A pesar de los oscuros sinsabores que a menudo nos endilga la vida recorro estos cincuenta y siete años de edad con auténtico optimismo, una razonable salud e íntima vocación de satisfacer un espíritu entre voluble y aventurero impulsan a consagrar esta existencia en una constante búsqueda de nuevos horizontes, la expresa y aún constante necesidad de aprender, realizar, satisfacer o demostrar respectivamente los oficios, sueños, ego y/o capacidad personal revelan un afanoso carácter al que debemos agregar un perfil autodidacta tardíamente comprendido. El combustible que hoy promueve estos enjutos ideales es la estupenda familia que establecí con Maricarmen, joven y emprendedora mujer que junto a Mario y Sophie, dos espléndidos niños que no conocen la pubertad iluminan mi presente y enfocan nuestro porvenir.

Nuestras contemporáneas costumbres denominan a quien llega a sesenta años adulto mayor, por referencias de personas que superan ampliamente la cifra mencionada es a los setenta cuando la vitalidad o entusiasmo decrecen, es el momento donde se pronuncia la curva descendente de nuestra vida, tanto en lo físico como mental, pareciera además que con la edad los objetivos se reducen y las metas se hacen mas distantes. Ser consciente de esta realidad limita el tiempo disponible para nuevas perspectivas a poco mas de dos lustros.

Tomando en cuenta lo mencionado se debe definir con minuciosidad el o los objetivos trazados, saber reconocer nuestra real capacidad y con escrupulosa sensatez seleccionar el proyecto por desarrollar, debemos tener en cuenta que esta decisión podría ocupar el resto de tiempo disponible o útil.
Es una constante que aparece y reaparece en mi mente, planeo aspectos concretos cada vez que aflora, aunque en esta oportunidad las condiciones favorecen su desarrollo tengo la percepción que puede llevar algún tiempo concretar lo anhelado y un poco mas lograr su maduración.
¿Mancora, alla voy?

domingo, 2 de abril de 2006

Primer aniversario de la desaparición del Papa Juan Pablo II

Este mensaje fue incluido en el foro informalísimo el año 2004, me parece oportuno recordarlo en esta fecha.

Este otro momento sucedió cuando Juan Pablo II visita por primera vez el Perú, unas semanas antes de su llegada adquirimos poco mas de un centenar de imágenes de plástico termo formado con una figura en relieve del Papa Juan Pablo II, la expectativa por la llegada del pontífice era tan grande que las imágenes mencionadas se vendieron con suma rapidez, de inmediato recibimos innumerables pedidos adicionales que lamentablemente no pudimos atender, Lima vivía esperando su llegada.
Pasó su primera noche en la residencia del nuncio apostolico ubicado en la Avenida Salaverry. Su programa se iniciaba al día siguiente a las 6.30 am. aprovechando que nuestro domicilio estaba en Santa Beatriz, nos levantamos muy temprano para verlo en persona, por restricciones del trafico tuvimos que caminar, recorrimos por la Av. Pablo Bermúdez hasta Salaverry, entre los ministerios de Salud y Trabajo. Nos topamos con muchas personas que también iban hacia el mismo destino. Monjas en grupo, familias, mujeres y hombres solos, transitábamos por el medio de la pista, el ambiente era extraño, de alegría espiritual, expectativa y curiosidad, conforme nos acercábamos la cantidad de gente aumentaba, nos ubicamos en un grifo de vía publica frente al ministerio de trabajo y ahí esperamos. A las seis y treinta en punto sale del garaje de la residencia un minibús de color gris con amplias lunas frontales, ingresa a la Av . Salaverry haciendo un giro de 90º, a la izquierda el chofer correctamente uniformado y a su lado en inmaculada sotana de color blanco la figura del Papa, lleno de fortaleza, sonriendo y saludando con la mano en alto, parecía estar flotando, irradiaba alrededor de todo su cuerpo un resplandor de luz que impresionó a todos, yo quedé atónito, mirábamos mientras se escuchaban expresiones de sorpresa, sumisión o nerviosismo, todo esto duro solo segundos pero esa asombrosa imagen me acompaña aún hoy y de seguro lo hará durante toda mi vida.