La primera vez que pude verla fue determinante, estacionada bajo sombra y equipada con visibles aditamentos de viaje parecía estar esperando alguien que comulgue con su espíritu, a treinta metros de distancia ofrece una estampa bastante ruda aunqu
e el brillo de su pintura e inmejorable estado de la carrocería permiten apreciar el cuidado que siempre debió recibir, por lo menos desde mi perspectiva así la visualizo. Mas cerca y revisando con mayor detalle no queda duda, el impecable interior muestra con creces el interés del propietario por conservar su aspecto original, cada cosa en su lugar, todo de fabrica y funcionando correctamente, el peculiar olor de vehículo nuevo se mantiene a pesar de los años, aroma original que solo algunos conocedores pueden percibir y es un preciso indicador del esmero de quien la maneja por mantenerla en óptimo estado; su motor de 2,900 cc que hoy mas que nunca debe llevar a meditación (por su consumo) fue el factor definitivo, la potencia de maquinas con ese poder bajo el capot seducen y terminó de convencerme, además las nuevas alternativas de combustible disponibles (GLP y GNV) que casi duplican el rendimiento de la gasolina abonan a favor, aún no había arrancado el motor pero yo estaba decidido. Tratando de no mostrar exagerado entusiasmo opte por una actitud de cierta indiferencia e hice postergar la aceptación solicitando mayor información, luego se pudo definir con exacta precisión el precio. El mutuo interés del vendedor y el suscrito facilitó el trato encontrandose rápidamente cifras aceptables para ambas partes.
Dichosos aquellos que nacen y crecen bajo un manto de cuidado, protección y seguridad; afortunados los que pueden brindar ese don; bueno, guardando las distancias he adquirido un bien de esas características, la engreída de papá se consiguió un nuevo tutor con igual o mayor interés del anterior.