(Disculpandome por los horrores gramaticales propios de un aprendiz de escribidor)

viernes 30 de julio de 2010

189 aniversario II

Por fina cortesía y curiosidad de un estimado compañero del colegio que reside en el extranjero recibí esta alegre interpretación de La Flor de la Canela hecha en programa argentino de Tv, este emblemático vals de la inmortal ChabucaGranda deseo compartirlo con Uds. como apéndice, prolongación de las celebraciones por la fiesta patria.

sábado 24 de julio de 2010

189 aniversario

Al terminar un nuevo año de esta etapa republicana nada parece cambiar, a pesar que nos aproximamos al bicentenario en circunstancias de supuesto progreso, eficiente manejo presupuestario y real crecimiento en reservas monetarias los triunfales anuncios que hace el gobierno sobre un marcado bienestar económico y promisorio futuro no cuajan en la población, suenan falsos. Un estado envanecido que vende ilusiones como hacen quienes manejan la industria cosmética intenta convencerse y hacernos creer que ejecuta una gestión eficiente sin tomar en cuenta que administra las distintas instituciones del estado manteniendo metodologías propias del siglo pasado, esas que en base a su ineficiencia, desorden y obsolencia solo estimulan la corrupción.

Basta salir a barrios periféricos de la capital, del cono urbano de Lima para encontrar compatriotas que viven en situación de extrema pobreza, de total abandono y sin los servicios básicos que una nación o estado debe brindar a sus connacionales. Salud, seguridad, respeto, autoridad, infraestructura son tópicos fundamentales que el gobierno ni siquiera puede atender con la debida eficacia en la ciudad capital. Si trasladamos el tema al resto de la nación la situación se agrava, la presencia del estado en extensas áreas del país es irrelevante, inexistente o enquistada de corruptelas.

La deficiente distribución de la riqueza es el principal problema del Perú, los segmentos económicos con definido poder de coacción son los únicos favorecidos en desmedro del resto de nacionales, el poder económico rige al político como fue en el pasado y probablemente siga en el futuro, como es en la región y como no, el resto del planeta. Naciones emergentes como la nuestra requiere de lideres nacionalistas e inteligentes, astutos y capaces de encontrar el equilibrio que permita un mejor reparto del patrimonio logrado con el esfuerzo de sus habitantes y los recursos naturales de su geografía; si no lo hacemos ahora más adelante lamentaremos esta inercia.