(Disculpandome por los horrores gramaticales propios de un aprendiz de escribidor)

domingo, 7 de marzo de 2010

Falsedad genérica

El ser humano es un animal de costumbres, el hábito genera gustos, estimula tendencias y finalmente hasta marca tradiciones, el cambio es continuo y la práctica modifica usos; en estos días la prensa destaca la presentación del sandwich (sánguche) de ceviche como novedad, para sorpresa de propios y extraños llegó del extranjero (New York); ante consultas aquí algunos comensales aborrecen la posibilidad de embutirse uno mientras terceros se muestran accesibles o curiosos, ¿Será un tentempié popular más adelante?.


Antes se decía arroz con mango como una metáfora de mezclas improbables, inaceptables, ahora la receta se encuentra sin dificultad; siguiendo la misma linea vemos como Yehudi Simon, arrepentido pro senderista, coquetea con dos connotados políticos de marcada posición antiterrorista, después de arrochar a Fernando Andrade evalúa acudir a urnas municipales con Jaime Salinas; se dice que Alan Garcia y Jaime Bayly, enemigos no tan intimos, se reunieron bajo nueve llaves para tramar sabe Dios que; y finalmente, no sorprende observar como Ollanta Humala ahora propone una alianza anticorrupción al lado de la derecha, si, esa que Toledo enrostra con Kuscinsky tras él.

La institucionalidad de los partidos políticos en nuestro país es nula, solo un partido (Apra) prevalece y domina el escenario nacional, en provincias solo movimientos regionales tienen actividad; no existe vida partidaria y solo existen algunas excepciones que permiten confirmar la regla además de darle un hálito de vida a los partidos tradicionales. Los "outsiders" aparecen cada vez y todos quieren aprovechar la falta de orden y costumbres, es de lamentar que son los mismos políticos quienes se han encargado de mantener en ese estado el ámbito de la política nacional.

Es letra muerta aquí la posición ideológica, el transfugismo reaparece en cada elección y nadie juzga, condena, reclama o enfrenta, el poder o "Don dinero" vale mas que la verdad, que la lealtad. El honor está en desuso y el pensamiento doctrinario es una anticuada postura. Es en la esfera política donde nacen todas estas aberraciones, perversiones que invaden y toman las conciencias de una población ignorante y sumisa ante la clase política, ante el todopoderoso hombre que personifica la nación.

Alan Garcia semanas atrás ironizaba sobre la envidia que deben tener los chilenos respecto al Perú, solo así se explicaba el caso del espionaje que salto a la prensa, en esa oportunidad adujo lo siguiente:
'Perú avanza y crece, y por eso nos ven con envidia, por eso nos espían y por eso quieren saber cuál es el secreto; se los diré en voz alta: el secreto del crecimiento es trabajar por el pueblo y hacer que el Perú crezca'.

La terrible tragedia, el cataclismo que asoló el territorio de nuestros vecinos en días pasados mostró de alguna manera su realidad y francamente dista mucho de lo que nuestro "ilustre" mandatario intentó hacernos creer; para muestra tres botones. Una semana después de la tragedia los chilenos realizan una teletón y todo el país se pone de pie, al final juntan 60 millones de dólares, el doble de lo estimado, nosotros con objetivos semejantes y luego de gran esfuerzo además de una visible como excesiva falta de solidaridad de grandes sectores ni siquiera llegamos a la modesta meta de un millón. Otra, unos días antes, en la reunión realizada por los países centro y sudamericanos en la ciudad de México para crear una nueva entidad que represente nuestra región pero sin la participación de USA solo Chile a través del electo presidente Piñera hizo mención y reclamó por la repudiable muerte de Orlando Zapata Tamayo en Cuba, después de 58 días de huelga de hambre el disidente y pacifista obrero murió ante el beneplácito de las autoridades de la isla (¿y Perú?). Una más, los funcionarios de Chile que cometieron errores durante la catástrofe ya fueron sustituidos, la requisa de mercaderías saqueada en proceso y la detención de un miembro de cada familia donde se encuentran bienes robados, ejecutandose; en Perú, pasados poco más de dos años nadie sabe que fue del dinero destinado a Pisco y menos se intenta corregir los abusos o robos que aún perduran.

Habría que preguntarle a García si es la envidia personal que tiene hacia el pueblo vecino el leit motiv que impulsa su necesidad de inventar una personal versión, pensará el presidente que a fuerza de repetir lo que su mente le induce a decir terminaremos pensando como él, que seremos tan crédulos y aceptaremos sus ilusos pensamientos con absoluta mansedumbre, creerá que reafirmando y repitiendo sus falacias se convertiran en verdad o es que sabiendo como la historia se escribe repartiendo riqueza (entre quienes la escriben) asigna y ejecuta el papel de parlante sobre su futuro histórico.

5 comentarios:

RBC dijo...

Seguro se repetirá una y otra vez
"miente y miente que algo quedará"

En lo culinario como en lo político no hay mucha distancia: el arroz con mango es una realidad asi como que García se reunió con Bayly...qué puede superar a lo real maravilloso!? solo un outsider :)

Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos dijo...

La perpétua sorpresa es que la realidad siempre supera la ficción.

Anónimo dijo...

Interesante pero porque compararnos con Chile, no seria acaso solo levantar tu voz de protesta por tanta rata que nos gobierna ya que sabiamos que eso venia por experiencia pasada del partido de caballo loco. Denunciemos si, pero con voz propia por principio nacional.

Carlos José Caillaux I. dijo...

Anónimo, debe entender que ese texto fue elaborado en otro contexto, a pocos días del terrible terremoto que padecieron nuestros vecinos. En esos días la prensa mundial se volcó a difundir su tragedia y quienes la seguimos de cerca pudimos observar el comportamiento de la población, el estado y las instituciones de ese país.

Aunque no guste aceptarlo debemos afirmar que las respuestas de sus entidades y personas desnudaron las diferencias que nuestras sociedades tienen. Si hubiera servido como un llamado de alerta para empezar a corregir propios errores sería ideal sin embargo hoy, tres o cuatro meses despues, salvo escasos simulacros no se avanzó nada. La sociedad civil no asume ningún rol, ni siquiera fiscalizador; los empresarios evaden o ignoran el tema y el Indeci sigue igual o peor. Ante probables catastrofes no existen politicas de previsión, ni estatal, regional o distrital, nuestros políticos ya pasaron la página y solo retomarán acción cuando suceda otra tragedia.

El presidente mantiene vigente su intención de pasar a la historia con honores a costa de darle la espalda a la marcada pobreza de muchos peruanos, a la excesiva y peligrosa falta de institucionalidad como a la enquistada corrupción general. Lamentable

Saludos.