El nombre pertenece a la década de los sesenta, en esos años Lima escasamente supera dos millones de habitantes, las primeras barriadas empiezan a surgir en la periferia de la ciudad y en gran medida nuestra sociedad es de tendencia conservadora, la mayoría mantiene usos y costumbres propios de la primer
a mitad del siglo veinte, la gran urbe que hoy compartimos o soportamos remotamente empieza a asomar. Santa Claus es un término extranjero que solo utiliza la firma Coca Cola en navidad cuando el obeso de vestido rojo se apoltrona en la casa Sears para saludar a los niños que acuden a conocerlo. Papa Noel es nuestro santo regalón y de él solo tenemos una individual imagen, no le acompaña aún la parafernalia que ahora nos atosiga cada navidad. En el barrio acostumbrábamos denominar papanuelazo a quienes ahora llaman nerds.
a mitad del siglo veinte, la gran urbe que hoy compartimos o soportamos remotamente empieza a asomar. Santa Claus es un término extranjero que solo utiliza la firma Coca Cola en navidad cuando el obeso de vestido rojo se apoltrona en la casa Sears para saludar a los niños que acuden a conocerlo. Papa Noel es nuestro santo regalón y de él solo tenemos una individual imagen, no le acompaña aún la parafernalia que ahora nos atosiga cada navidad. En el barrio acostumbrábamos denominar papanuelazo a quienes ahora llaman nerds.En alusión a la oración escrita al final del primer párrafo se le puso "La papanuela", el femenino género de su definición, excesivo peso en relación a su tamaño, la facilidad para escorar ante el embate del mar junto a su
lerdo desplazamiento originaron tan singular nombre. Era una chalana de listones superpuestos, alrededor de cinco metros de eslora y cuatro filas de bancas transversales, propulsada por un motor fuera de borda Evinrude de 18 caballos fue fiel compañera de aventuras o desgracias durante nuestra adolescencia. Con ella varamos una oscura noche en la furiosa playa de Tomicalla en el serpentín de Pasamayo, quedamos al garete y sin remos yendo hacia la bahía de Chancay o fue utilizada como carpa (volteada sobre la arena) en campamentos; realizamos innumerables, diarios paseos a las islas de la bahía anconera y servía de cámara de tortura para circunstanciales amigos no habituados a salir a la mar; noble acompañante en continuas faenas de pesca y medio de traslado para visitar buques de la Marina de guerra que cada año anclaban en Ancón. Silenciosa camarada de numerosas imprudencias, audaces recorridos o insoportables mata perradas.
Hoy cuando recuerdo lo descrito y comparo esas vivencias con actos, hechos, costumbres o experiencias de los chicos de hoy no puedo mas que agradecer lo que
me toco vivir, apreciar las ventajas o beneficios de quienes pudimos alternar con plena libertad y de manera cotidiana con seres de semejante actitud, aquilatar las experiencias de vida adquiridas que guardamos con apego, atesoramos con devoción, hábitos que un cuasi virtual mundo actual dificulta. Los actuales peligros de una vertiginosa sociedad junto a los adelantos tecnológicos estimulan el aislamiento, la constricción del individuo, el individualismo; fomenta el egoismo o hasta el anarquismo, una obligatoria introspección que en forma personal no creo favorezca, mas bien perjudica a esta nueva juventud del siglo XXI.
Hoy cuando recuerdo lo descrito y comparo esas vivencias con actos, hechos, costumbres o experiencias de los chicos de hoy no puedo mas que agradecer lo que
me toco vivir, apreciar las ventajas o beneficios de quienes pudimos alternar con plena libertad y de manera cotidiana con seres de semejante actitud, aquilatar las experiencias de vida adquiridas que guardamos con apego, atesoramos con devoción, hábitos que un cuasi virtual mundo actual dificulta. Los actuales peligros de una vertiginosa sociedad junto a los adelantos tecnológicos estimulan el aislamiento, la constricción del individuo, el individualismo; fomenta el egoismo o hasta el anarquismo, una obligatoria introspección que en forma personal no creo favorezca, mas bien perjudica a esta nueva juventud del siglo XXI.

