(Disculpandome por los horrores gramaticales propios de un aprendiz de escribidor)

martes, 18 de noviembre de 2008

Marilú

Anoche al encender el equipo de audio del salón de aeróbicos advierto que no esta en su programación habitual, la frecuencia que se ve en la pantalla liquida del equipo es 88.3, en el preciso instante que se enciende el aparato empieza a sonar una canción de la década de los ochenta con la característica del slogan de la estación mencionada (música adulto contemporáneo). Casi casi de inmediato la melodía me hizo retroceder hasta esos años, como un flash viene a mi memoria la colocación de un sistema de sonido ambiental en cada habitación de nuestra casa, el trabajo realizado para instalarlo y por supuesto la señal que escogimos (Telestereo 88); de ahí el traslado hacia otras vivencias "ochenteras" es automático, primero viene a la mente la edición hecha en estos días en el blog Relatos eróticos donde los hechos del último envío, mitad y mitad, fantasía y verdad, suceden en esos años; luego salto a los difíciles años de mi divorcio así como a la vitalidad física o mental que derrocho a mis treintas. En esta sucesiva aparición de hechos y recuerdos tropiezo con la esplendida imagen de Marilú, hermosa mujer, entrañable amiga, buena compañera, estupenda amante y fiel receptora de mis sentimentales angustias o arrebatos durante varios años.

Joven, inteligente, profesional y alegre; divertida, leal e impulsiva pero sobre todo atractiva, las virtudes que acompañan esta mujer siempre iluminaron mi existencia, acogieron mis debilidades y me dieron seguridad, la confianza que requerí durante los momentos personales mas álgidos o complicados de los ochenta. Soportó con inusual estoicismo la agresión de terceros, mantuvo su extrovertida personalidad, firmes valores morales y plena disposición para sostener la amistad que empezamos a cultivar. Pasados varios años recién pude comprender con real certeza el valor de esta extraordinaria mujer y espectacular hembra. La joven adultez de esos años no facilitó que perciba con claridad sus especiales virtudes o aquilatar la fortuna de entelazar nuestras vidas.

Las diferencias étnicas entre los dos provoca desconcierto entre nuestras amistades y de cierta manera fue minando la relación que formamos; aunque las costumbres familiares en cada lado tenían una definida disparidad y de por si estimulaban un progresivo alejamiento intentamos infructuosamente superar esta dificultad sin éxito. En algún momento Marilú pierde el optimismo que siempre expuso y la relación se fue desdibujando hasta terminar de forma amigable pero fría. Hoy después de poco mas de dos décadas quiero expresar y dejar sentado mi profundo regocijo o satisfacción por haberme relacionado con ella, conocer su intimidad y ofrecer la mía, compartir bellísimos momentos.

8 comentarios:

RBC dijo...

Hay personas (pocas creo) que dejan su huella en nuestras vidas.

Saludoss

Carlos dijo...

Rbc, La lealtad es uno de los mayores valores de la amistad (si no es el principal), quien te ofrezca esa fidelidad siempre quedará en tu memoria como alguien especial

Saludos

SUSANA dijo...

Exquisita descripción de una mujer, que ciertamente dejó una huella muy marcada en Vos.

Es muy humano Carlos, no dimensionar en su momento la calidad de relación que vivimos.

Quizás finalmente siempre se trata de prueba y error, hasta que finalmente acertamos a vivir, disfrutar y valorar en contemporáneo...otra Marilú.

Saludos Cordiales!

Carlos dijo...

Susana, fue una solida relación de amistad con emociones y pasión que dejaron una profunda huella.

No todos pueden dejar de lado relaciones hasta acertar, además se dice que el ser humano es el único animal que puede caer dos veces en el mismo hueco.

En lo personal creo haber encontrado a quien necesito y mi pareja idem.

Saludos.

G a b y m o r t e m dijo...

Puede ser dulce o un tanto amargo darnos cuenta que existen personas qe marcan nuestra vida . . .

ame lo qe escribiste,
y ame aun mas
la musica C:
me encanto!


muaaa* saludos,
pasare por aqui!
seguido!

Carlos dijo...

Gabymortem, gracias por la visita y seña, por tu ofrecimiento de regresar y el encanto que tuviste.

Marilú fue una buena amiga y mejor compañera, siempre la tengo en mi memoria con muco cariño.

Saludos.

markin dijo...

Bien me dicen algunas veces... "ya verás, me recordarás" .

Y no están, y pese a que se puede dar marcha atrás alguna veces, sentimos que ya no es, ni será lo mismo.
Las cosas en su momento y su lugar, tienen su disfrute especial. Verdad?

Chau.

Carlos dijo...

Markin, en este caso no fue "ya veras, me recordaras", mas bien "esperemos que la vida nos permita reencontrarnos" algo que aún no sucede (percibes que no lo desestimo).

Es verdad, cada momento y oportunidad tiene su propio valor, es difícil repetir aunque hay veces que se puede hasta mejorar.

Saludos.