(Disculpandome por los horrores gramaticales propios de un aprendiz de escribidor)

lunes, 24 de agosto de 2009

Valores sin compás

En la década de los ochenta sendero luminoso arremete brutalmente contra la sociedad civil, inicia una sangrienta secuela de matanzas y destrucción en zonas rurales, conforme desarrolla su movimiento aproxima sus funestas actividades hacia pueblos y ciudades, finalmente ataca en las principales urbes donde finalmente es derrotado; el lema que usan es fehaciente prueba de su radicalismo "quien no me apoya es mi enemigo", esta miserable arenga es la que utilizan para captar aterrorizados militantes o justificar crueles asesinatos. Hoy, a principios del siglo XXI, veinte años después de la barbarie senderista el presidente García propugna con persistencia y convicción su teoría del "Perro del hortelano", con sutileza, precisa dicción y un inteligente usufructo de su posición como mandatario predica con la misma premisa de los delincuentes terroristas.

A raíz de un correo (cadena) que circula días atrás entre compañeros de la promoción escolar se inicia un "epidérmico" debate que se entrampa al momento de aludirse el silogismo atribuido a Maquiavello "El fin justifica los medios"; la mayoría de nosotros (sobre los 60) tenemos claro que este es un anti valor, amoral, retrogrado e inaceptable sin embargo somos conscientes que en la vida cotidiana se practica, es palpable que este argumento, ya mencionado en la antigua Grecia, lo emplean e utilizan quienes quieren(emos) justificar algunas acciones, quizás debamos reconocer que su aplicación resulta necesaria en ciertas circunstancias y es común aceptarlo ante hechos inusuales o extraordinarios sin mucha discusión. La guerra preventiva de USA contra Irak es un claro ejemplo de lo expresado, fue un acto rechazado por numerosos estados pero finalmente aceptado o hasta avalado ante consideraciones de oportunidad; las desesperadas, delictivas o hasta coercitivas acciones (tomas de carreteras, secuestro de autoridades, etc) de sociedades o pueblos olvidados adquieren sustento y valor ante el abandono, desconocimiento o desatención del estado; ¿El cómplice silencio de varios países de la región ante el interés de USA para establecer bases militares en Colombia guarda relación con ciertas prebendas oficiales y particulares, es una previsión de la potencia respecto al porvenir de sus vínculos con la región?; ¿la pobreza en los contenidos televisivos de todo el mundo occidental tienen un fin predeterminado o simplemente es coincidencia?, cuatro cuestiones del presente y futuro que podemos intuir guardan alguna relación con el silogismo referido.

Ante la irracionalidad que ahora florece en el hombre es necesario actuar con mayor firmeza, contrarrestar esta ola de absurdos con medidas drásticas, que realmente reorienten la truculenta tendencia actual, que hacer ante noticias como la que circuló hace días donde escuchamos y leímos que un periodista de la televisión en Brasil ordenaba matar ciudadanos para luego contar en su programa el hecho como primicia, este caso que hasta ha originado un artículo de Vargas Llosa en la prensa nacional es una evidente muestra del deterioro de la sociedad actual. Lo que hace veinte años era una arenga inaceptable, repudiada por nuestra sociedad hoy la utiliza el jefe de estado con descarada naturalidad. El respeto a la ley y autoridad de parte de grupos desplazados hoy es letra muerta y el estado debe retroceder, aceptar en circunstancias adversas condiciones impuestas, no legales o ridículas para evitar saldos trágicos, luctuosos resultados.

¿Será este el momento de replantear los valores morales existentes?, ¿Es necesario revisar los derechos fundamentales del ser humano, cuales deben asistirle?, en las próximas décadas, ¿se reglamentará el uso de este silogismo?, ¿será una herramienta viable y legal?.


4 comentarios:

NoSurrender dijo...

Veo que los artículos de Vargas Llosa aparecen simultáneamente en tu periódico nacional y en el mío. Eso está bien. Es un buen efecto de la globalización.

No creo que Maquiavelo pierda protagonismo en el siglo XXI, ya que la inmoralidad ha traspasado lo que es la mera acción política para instalarse, sin complejos, en toda la sociedad industrial y económica global. No llegaremos a ningún sitio hasta que no comprendamos que el medio es el propio fin. Que, como decía un poeta español, sólo hay camino, y se hace camino al andar.

Salud!

Carlos dijo...

"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Parafraseando las letras de Machado solo queda tomar acción o volver la vista atrás y ver la senda que no volveremos a pisar.

Saludos

RBC dijo...

Las perversidades no son ajenas a los seres humanos y en el caso descrito sobre Wallace Souza es evidente que en él funcionó muy bien esta conducta, producto como dice MVLL de haber "pulverizado todos los valores" con el ánimo de "entretener" - reitero - perversamente a un público cautivo y devorado por estas degradantes pasiones.

Hay fines injustificables como medios inaceptables.

Saludos

Carlos dijo...

Ese público cautivo es el que Vargas Llosa denomina:

morbosos, subnormales, pervertidos e imbéciles.

Todo esto será exclusiva culpa de W. Souza, será de los medios o también responde a políticas gubernamentales, propias o digitadas desde el exterior; muchas cuestiones por resolver.